control de emisiones en la itv

Control de emisiones y gases: qué revisan en la ITV y cómo prepararte

La prueba de gases es uno de los apartados de la ITV que más rechazos genera y uno de los que menos se entienden. La mayoría de los conductores llegan a la inspección sin saber qué miden exactamente ni si su coche cumplirá los límites.

No es un trámite que debas dejar al azar. Suspender la prueba de emisiones significa segunda visita, más coste y, sobre todo, que tu coche tiene un problema real que ya existía antes de la ITV.

En Taller Carma Barakaldo hacemos revisiones de emisiones y gases antes de que llegues a la inspección. En esta guía te explicamos qué miden en la ITV según el tipo de motor, cuáles son los límites actuales y qué pasos concretos puedes dar para llegar con el coche preparado.

¿Qué es la prueba de emisiones en la ITV y por qué existe?

La prueba de emisiones mide los gases contaminantes que expulsa tu coche por el tubo de escape. Su objetivo es comprobar que el motor está combustionando de forma eficiente y que los sistemas anticontaminación (catalizador, filtro de partículas, sonda lambda) funcionan dentro de los parámetros legales.

Los límites los fija la normativa europea de emisiones, y varían según la norma Euro con la que se homologó el vehículo. Un coche Euro 6 tiene límites más estrictos que uno Euro 3, porque su tecnología anticontaminación es más avanzada.

Importante: suspender la prueba de emisiones no es un problema burocrático. Significa que tu motor está consumiendo más combustible del necesario, generando más contaminantes y, probablemente, con componentes que necesitan revisión. La ITV simplemente lo detecta.

Desde 2025, los controles de emisiones se han endurecido, especialmente para los vehículos diésel, con mediciones más precisas orientadas a detectar manipulaciones en el sistema de filtrado de partículas.

Prueba de gases en motores de gasolina: qué miden y cuáles son los límites

En los vehículos de gasolina, el técnico introduce una sonda en el tubo de escape y el analizador mide la composición de los gases de combustión. El proceso tiene dos fases: una medición a ralentí y otra a ralentí acelerado (entre 2.000 y 2.500 rpm, mantenidas entre 15 y 30 segundos).

Los parámetros que se evalúan son tres:

Monóxido de carbono (CO)

El CO se expresa en porcentaje del volumen total de gases. Un nivel alto de CO indica que la mezcla tiene demasiado combustible en relación al aire (mezcla rica), o que el catalizador no está convirtiendo los gases de forma eficiente.

Causas más frecuentes de CO elevado: sonda lambda defectuosa, inyectores que gotean, filtro de aire obstruido o catalizador deteriorado.

Hidrocarburos sin quemar (HC)

Los HC son partículas de combustible que salen por el escape sin haberse quemado. Se expresan en partes por millón (ppm). Un valor alto de HC indica fallos en la combustión, que pueden estar en las bujías, en la bobina de encendido o en el catalizador.

Factor lambda (λ)

El factor lambda mide si la proporción entre el aire y el combustible que entra en el motor es correcta. El valor ideal es 1,00 (mezcla estequiométrica perfecta). Los vehículos Euro 3 y posteriores deben mantener el lambda entre 0,97 y 1,03. Salirse de ese rango, aunque los valores de CO y HC sean aceptables, es ya un defecto grave que provoca resultado desfavorable automático.

Consejo del taller: el factor lambda fuera de rango es la causa número 1 de rechazo en gasolina. La sonda lambda es el componente que más influye en este valor, y su sustitución cuesta entre 100 y 400 € dependiendo del modelo.

Prueba de opacidad en motores diésel: cómo funciona

Los motores diésel no pasan la misma prueba que los de gasolina. En lugar de analizar la composición química de los gases, se mide la opacidad de los humos: cuánta luz bloquean los gases de escape al pasar por el opacímetro.

Cómo se realiza la prueba de opacidad

Con el motor caliente (temperatura de aceite superior a 80 °C) y en punto muerto, el inspector o el propio conductor pisa el acelerador a fondo de forma rápida y decidida hasta alcanzar el régimen máximo, luego suelta. Ese ciclo se repite un mínimo de tres veces. El opacímetro registra el valor máximo de cada aceleración y se calcula la media de los tres últimos ciclos válidos.

La aceleración tiene que ser rápida y decidida, no progresiva. Una aceleración lenta da lecturas más bajas y puede no activar el ciclo de medición correctamente. El inspector lo indicará.

Límites de opacidad según año de matriculación

Los límites de opacidad se expresan en m⁻¹ (coeficiente de absorción de luz). A menor valor, menos humo y mejor resultado:

Matrícula / NormativaAtmosféricoTurbodiesel
Antes del 1/1/1980ExentoExento
Antes del 1/7/20082,5 m⁻¹3,0 m⁻¹
Desde el 1/7/20081,5 m⁻¹1,5 m⁻¹
Euro 6 / Euro VI (furgonetas/camiones)0,7 m⁻¹0,7 m⁻¹

Nota: si tu vehículo tiene una placa de opacidad del fabricante, el límite aplicable es el valor más bajo entre esa placa y el límite genérico de la tabla. Superar el valor de placa es resultado desfavorable aunque no alcances el límite genérico.

La lectura OBD: la comprobación que muchos no esperan

Los vehículos Euro 5 y superiores pasan, además de la prueba de gases o de opacidad, una verificación electrónica mediante el puerto OBD2. El técnico conecta el equipo al puerto (normalmente bajo el volante) y comprueba el estado del sistema de diagnóstico a bordo.

Si el testigo del motor (MIL) está encendido, la prueba se interrumpe y el vehículo obtiene resultado desfavorable directamente, sin necesidad de medir los gases. En los diésel, los códigos de error relacionados con el FAP (filtro de partículas), la EGR (válvula de recirculación de gases) o los inyectores también generan resultado desfavorable.

Consejo clave: borrar los códigos de avería con un lector OBD justo antes de la ITV sin haber resuelto el problema no funciona. El sistema OBD registra si los ciclos de diagnóstico se han completado (monitores OBD2). Si los monitores no están completos por un borrado reciente, el resultado también puede ser desfavorable.

Causas más frecuentes de suspender la prueba de emisiones

Estas son las averías que más vemos en el taller cuando un coche llega con la ITV desfavorable por emisiones:

Sonda lambda defectuosa (gasolina)

La sonda lambda controla la mezcla aire-combustible en tiempo real. Cuando falla, el lambda se sale del rango 0,97-1,03 y el coche suspende automáticamente, aunque los valores de CO y HC estén bien. Es la causa número 1 de rechazo por emisiones en gasolina. La vida útil media de una sonda lambda es de entre 120.000 y 160.000 km.

Catalizador deteriorado (gasolina y diésel)

El catalizador transforma los gases nocivos en CO₂ y agua. Cuando pierde eficiencia, los valores de CO y HC suben por encima de los límites. En muchos casos, el catalizador se deteriora como consecuencia de otro fallo previo no resuelto (bujías malas, inyectores sucios, pérdida de refrigerante). Sustituir un catalizador deteriorado a tiempo evita que el daño se extienda a otros componentes.

Filtro de partículas obstruido (diésel)

El FAP (filtro de partículas) es obligatorio en los diésel Euro 5 desde 2009. Cuando se obstruye, la opacidad de los humos se dispara y la ITV es desfavorable. El FAP obstruido suele ser consecuencia de un uso del coche en trayectos cortos, donde el motor no alcanza la temperatura necesaria para la regeneración automática del filtro. Una vez obstruido, puede requerir regeneración forzada en taller o sustitución completa, con costes que van de 200 a más de 1.000 €.

Importante: la eliminación física del FAP es ilegal y detectable en la ITV tanto por opacidad como por la lectura OBD. Además de generar resultado desfavorable, puede implicar sanciones.

Válvula EGR bloqueada (diésel)

La válvula EGR recircula parte de los gases de escape para reducir las emisiones de NOx. Cuando se bloquea (abierta o cerrada), afecta tanto a las emisiones como al rendimiento del motor. Suele generar el testigo del motor encendido y valores de emisiones fuera de límite en la ITV.

Bujías e inyectores en mal estado (gasolina)

Las bujías desgastadas y los inyectores que no pulverizan correctamente el combustible provocan una combustión incompleta. El resultado es un aumento de hidrocarburos sin quemar (HC) en los gases de escape. El mantenimiento regular de estos componentes, respetando los intervalos del fabricante, evita la mayoría de estos fallos.

Cómo preparar el coche para pasar la prueba de emisiones

La mayoría de los rechazos por emisiones se pueden evitar con una revisión previa. Estos son los pasos que recomendamos en el taller:

1. Haz un diagnóstico OBD antes de ir a la ITV

La lectura de los códigos de avería almacenados en la centralita es el punto de partida. Si hay algún código relacionado con las emisiones (sonda lambda, catalizador, FAP, EGR), hay que resolverlo antes de la inspección. Un diagnóstico en el taller cuesta mucho menos que repetir la ITV y pagar la segunda inspección.

Puedes informarte sobre nuestro servicio de Máquina de Diagnóstico.

2. Calienta bien el motor antes de la inspección

La prueba de gases debe hacerse con el motor a temperatura de trabajo. Circular entre 20 y 30 minutos antes de llegar a la ITV, a velocidad normal y con algún tramo a marchas largas, ayuda a que el catalizador esté a la temperatura óptima y el sistema de depuración funcione de forma eficiente. Llegar con el motor frío aumenta el riesgo de valores de emisiones más altos.

3. En diésel: haz un trayecto de carretera antes de la cita

Si usas el coche principalmente en ciudad, los trayectos cortos no permiten que el FAP se regenere automáticamente. Un trayecto de 30-40 minutos por carretera o autopista a unas 2.500-3.000 rpm, en los días previos a la ITV, puede favorecer una regeneración del filtro y reducir la opacidad de los humos. Si el FAP ya está muy obstruido, esta medida no será suficiente y necesitarás una regeneración forzada en el taller.

4. Revisa el aceite y el filtro de aire

El aceite muy degradado y un filtro de aire obstruido afectan a la combustión y pueden elevar las emisiones. Si el coche tiene cerca el cambio de aceite, hazlo antes de la ITV. Un filtro de aire limpio permite la entrada correcta de oxígeno para una mezcla adecuada.

5. Pide una revisión de emisiones en el taller

La opción más fiable es hacer una revisión de emisiones antes de la ITV. En el taller medimos los gases o la opacidad con el equipo de análisis, revisamos los componentes del sistema anticontaminación y te indicamos exactamente qué hay que corregir para garantizar que el coche pasa la inspección.

Más información en nuestro servicio de Revisión de Emisiones y Gases

Preguntas frecuentes sobre la prueba de emisiones en la ITV

¿Cuánto cuesta repetir la ITV si suspendo por emisiones?

Depende de la comunidad autónoma y de la estación ITV, pero la segunda visita para revisión de los puntos suspendidos tiene un coste inferior a la inspección completa. El problema real son los costes de la reparación que hay que hacer antes de volver. Una sonda lambda puede costar entre 100 y 400 €; un catalizador, entre 400 y 2.000 €; y la regeneración de un FAP, entre 150 y 400 € (o sustitución completa desde 500 €).

¿Un coche híbrido pasa la misma prueba de gases que uno de gasolina?

Los híbridos convencionales (no enchufables) pasan una prueba de emisiones adaptada, ya que el motor térmico sigue siendo de gasolina o diésel. Los híbridos enchufables (PHEV) con batería cargada pueden llegar a la ITV con el motor en modo eléctrico, lo que complica la medición. En estos casos se aplican protocolos específicos. Los híbridos e híbridos enchufables con carga de batería suficiente están sujetos a procedimientos especiales.

¿El testigo del motor encendido me impide pasar la prueba de gases?

Sí, directamente. En los vehículos Euro 5 y superiores, el testigo MIL (Check Engine) encendido genera resultado desfavorable en la comprobación OBD, sin llegar a medir los gases. Hay que resolver el fallo que genera el testigo antes de ir a la ITV. Puedes leer más sobre esto en nuestro artículo sobre el testigo del motor encendido.

¿Se puede circular con un coche con el FAP quitado?

No legalmente. La eliminación del filtro de partículas es una modificación no autorizada que impide pasar la ITV y puede acarrear sanciones. Además, la lectura OBD detecta la ausencia del FAP incluso si los humos son visualmente limpios. La solución correcta es la regeneración o sustitución del filtro.

¿Los vehículos eléctricos pasan la prueba de gases?

No. Los vehículos 100% eléctricos no tienen motor de combustión ni tubo de escape, por lo que están exentos de la prueba de gases y de opacidad. Sí pasan el resto de inspecciones de la ITV (frenos, suspensión, luces, documentación, etc.).

Revisa las emisiones de tu coche antes de la ITV en Barakaldo

Suspender por emisiones es uno de los motivos de rechazo más evitables en la ITV. Con una revisión previa en el taller, sabes exactamente en qué estado están tu catalizador, sonda lambda o filtro de partículas antes de presentarte a la inspección.

En Taller Carma Barakaldo medimos las emisiones de tu coche, leemos los códigos OBD y te damos un diagnóstico claro de lo que hay que corregir. Si hay que hacer alguna reparación, te damos el presupuesto antes de tocar nada.

Pide cita y llega a la ITV con el coche preparado. Contacto.

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